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La Razón Online

Lyn May es una de las vedettes más reconocidas de México, en los años 70 su escultural cuerpo y su sensual forma de bailar captó la atención de muchos hombres de la época. Su encanto era tanto que la llamaban la “Diosa del amor”.

Lyn May adames de actriz, también era cantante y modelo, y aparecía en revistas para caballeros en las que mostraba su gran atractivo físico, Lyn era un símbolo sexual de aquella década, se fotografiaba a lado de grandes figuras como el famoso luchador El Santo.

Sin embargo, la tragedia invadió su vida cuando se sometió a un tratamiento de belleza que le cambiaría el rostro y la vida. La vedette fue víctima de una mujer que le inyectó aceite en el rostro.

La modelo dijo que el daño fue tan grave que le deseó la muerte a la persona que le hizo esto. “Sigo arrepentida… hubo un momento que me quería matar”, comentó Lyn en una entrevistas televisiva, en donde además confesó que se ponía a llorar al ver su rostro lleno de bolas.

Después de este terrible momento, Lyn no quería verse en el espejo. Después se animó a visitar cirujanos plásticos certificados para que la ayudaran a mejorar su rostro, pues tenía una fuerte cantidad de modelantes, que se inyectan en aceite de coches o de aceite de bebé.

Contó que visitó varios médicos y entre los pocos que la pudieron ayudar están  César Cruz, quien fue uno de los primeros que le ayudó a mejorar su apariencia.

Posteriormente llegó con el doctor José Achar quien es conocido como el cirujano de las estrellas. Él le quitó varias bolitas para verse mejor. Ahora en 2020 Lyn buscó al médico nuevamente para hacerse una intervención en el rostro y además aumentarse el tamaño de los senos.