Hubo elección de alcalde en Cuitlalzintli. Se presentaron dos candidatos, uno apoyado por el pueblo y otro movido por los ricos del lugar. Hubo un debate. El candidato popular le preguntó a su adversario: “Y ¿porqué no dices nada acerca de la poderosa fuerza que te tiene sometido y a la que obedeces siempre?”. Estalló furioso el otro: “¡Con mi esposa no te metas!”. Lo escribe “Catón” en Reforma”.