Cosmovisión
Por: Raúl López Gómez
Evitar el desánimo en la contingencia

Lo mejor de lo que está pasando es sacar la fortaleza del espíritu y ver la potencialidad de los seres humanos para enfrentar a la más terrible contingencia de todos los tiempos en lo relativo a la conciencia colectiva para salir adelante a un enemigo invisible y que ha transformado al mundo, para dar paso a un nuevo orden mundial, más ordenado, equilibrado y responsable.
La famosa cuarentena como medida sanitaria urgente, se debe adoptar con estoicidad y evitar caer en el desánimo.
Mucha gente, sabe que se trata de algo pasajero y en el que se esperan los efectos no sean catastróficos, porque al final se está viendo que la solidaridad humana es la que prevalece y que ahora más que nunca el personal médico y de servicios en hospitales y clínicas, y en algunos lugares prevalecen atendiendo al público con las medidas de seguridad en la emergencia.
Por primera vez, se ha visto mucha responsabilidad en la gente, y a pesar de que hay quienes se desesperan por no poder salir de casa, pero hay que aceptarlo y ver que se trata de una medida positiva y que se va a traducir en corto tiempo.
El cambio generalizado a las conductas que los seres humanos habían dejado pasar, de estar conviviendo en familia, de que ahora el estar unidos en casa es parte de algo que se había perdido.
Regresar a las etapas aquellas de los abuelos con las pláticas de sobremesa con los nietos, las familias unidas y en una total vida espiritual, ha sido parte de este aprendizaje.
Ahora, que el mundo cambió, el reinicio de los seres humanos para la re-inserción en el planeta más adelante va a ser importante con una nueva cultura de respeto entre unos y otros, hacia la protección del ambiente y de los animales, que olvidados y dejados en el olvido.
El nuevo orden mundial a partir de ahora, será más responsable, las empresas han demostrado su humanismo al mantener pagos salariales a sus trabajadores en todo el orbe,
La gente cambió y a comenzar de nuevo con una nueva visión, en la oportunidad que se tendrá ya pronto a que pase rápido y deje los menores daños posibles,
Las agendas políticas, pasaron ya al descanso, la población está informada de los reportes oficiales de las autoridades de salud en todo el mundo, y en sus respectivos países,
La fuerza espiritual y la alegría con mucha fe es parte de la fortaleza humana que ante todo se sobrepone a cualquier catástrofe.
Lo positivo de la gente es lo que prevalece y se requiriendo al interior de las familias que están comenzando a convivir después de que nunca lo hicieron juntos, así como ahora, a tener paciencia para hacer grata la vida de una convivencia sana, alegre y feliz.
No caer en el temor o miedo, no provocar incertidumbre, seguir en la vida espiritual y esperar con mucho animo a que pase esta contingencia.
Ve pueblo mío, entra en tu casa y cierra las puertas detrás de ti. Escóndete un poco, hasta que pase la ira del Señor”, dice el versículo correspondiente a Isaías 26:20 en lo que para muchos significa una profecía de lo que sucede en gran parte del mundo en la actualidad. Todos a ser felices y esperar con calma. Así las cosas.