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Notimex / XEU Noticias / Marco Delgado Ayala

Además de consagrar a Edson Arantes do Nascimento, “Pelé”, como el mejor futbolista del Siglo XX, la Copa del Mundo México 70 significó vivir momentos épicos, uno de ellos gracias al portero inglés Gordon Banks, quien realizó la llamada “atajada del siglo”.

Desde que se conoció que el campeón defensor, Inglaterra, se enfrentaría con Brasil, uno de los máximos favoritos para levantar el trofeo, en la primera ronda de esta justa mundialista, el pronóstico era de un gran espectáculo y calidad.

Ambos venían de ganar sus primeros duelos, el cuadro sudamericano goleó 4-0 a Checoslovaquia, mientras que los europeos dieron cuenta por la mínima diferencia de Rumania.

Este duelo era muy importante para ambos, ya que una nueva victoria los ponía prácticamente en la segunda ronda, así como la confirmación de su calidad de favorito.

Bajo un sol intenso en la cancha del estadio Jalisco de Guadalajara, el 7 de junio de 1970 ambos cuadros se vieron las caras por el liderato del Grupo 3.

La victoria de la “verdeamarelha” con anotación de Jairzinho fue lo que menos se recuerda de ese duelo, ya que más allá de la derrota, uno de los grandes orgullos de los ingleses es esa acción de Banks frente a “Pelé”.

Todo se originó en los pies del gran capitán Carlos Alberto, quien mandó largo por derecha a Jairzinho y envió un centro al área en donde Pelé se levantó para conectar un cabezazo picado que tenía como destino el fondo de las redes.

El guardameta campeón del mundo cuatro años antes se dio cuenta que para evitar el gol no podía recostar a su derecha, sino que se lanzó un poco para atrás para meter el manotazo y jalar el balón que ahogó el grito de gol.

El “gol que no fue de Pelé”

Además de ser “víctima” de la “atajada del siglo”, “O Rei” en esa misma competencia estuvo cerca de marcar un gol de antología, el cual al no concretarse es conocido como el “gol que no fue”.

Esta acción ocurrió 10 días después de la intervención de Banks, en el mismo escenario de la “Perla de Occidente”, en donde Brasil y Uruguay se vieron las caras en la etapa de semifinales.

Un balón a profundidad de Tostao le permitió enfrentar mano a mano con el guardameta Ladislao Mazurkiewicz, a quien fintó sin tocar el balón que pasó de largo y el jugador del Santos de su país buscó nuevamente para conectar de media vuelta un disparo que pasó apenas a un lado del poste derecho.

Dicha jugada pese a que no terminó en gol, su manufactura y estética ha pasado a la historia como una de las acciones más futboleras en una Copa del Mundo.

Foto: Tenfield.com