Los vinos que mejor le quedan a los diferentes quesos son: el vino Chardonnay para el queso brie; el Merlot para el gouda; el Cabernet Sauvignon para el cheddar; el Lambrusco para el parmesano; el Chenin Blanc para el gruyere; el Riesling para el roquefort; el Pinot Crizio para el ricotta; y el Sauvignon Blanc para el mozarella. La información es de Paulina Abascal y nos la envió Daniel Hernández. Foto de “Concha y Toro”.