Confianza

Agustín Basilio de la Vega

Para que México salga de la crisis económica se necesita que el gobierno construya un ambiente de confianza, es decir, que los inversionistas nacionales y extranjeros tengan esperanza fundada en que las instituciones actúen respetando el marco legal que regulan la actividad económica.

Ningún empresario arriesga su capital en un país que cambia constantemente las reglas o no las respeta. La preocupación del empresariado mexicano y extranjero lo ha resumido muy bien el embajador norteamericano Christopher Landau la semana pasada: “no les puedo decir que es un momento oportuno para invertir en México, si se ven cosas muy desalentadoras para la inversión extranjera”

Estas declaraciones se realizaron poco después de que anunciará el presidente López su decisión de viajar a Washington para reunirse con Trump previo la entrada en vigor del T-MEC. ¿Que “cosas muy desalentadoras” han pasado en México como para que el embajador haya dicho eso?

En el primer año de gobierno de la 4T la economía mexicana perdió 0.5% y los pronósticos de todos los organismos financiero sostienen que en el 2020 se decrecerá entre el 10 y el 20%. Se calcula que ya se han perdido 12 millones de empleos de todo tipo, las cifras oficiales dan cuenta del desastre.

Muchos dirán que se debe a la crisis de salud provocada por la pandemia del Covid-19, pero desde la campaña electoral inició el nerviosismo. El triunfo de Amlo impactó negativamente los mercados financieros derivado de sus propuestas estatizantes y apuesta por Pemex. No había tomado posesión como presidente y anunció la cancelación del Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México lo que significo otro golpe a la economía nacional.

Ya siendo presidente, luego de cancelar el NAIM, en febrero de 2020, intentaron modificar los contratos sobre gaseoductos con las empresas IEnova y la canadiense TC Energía;  en Mexicali, después de una consulta a mano alzada, el gobierno canceló la construcción de la planta cervecera de Constellations Brnads; poco después, se perdieron inversiones energías limpias por la publicación de un acuerdo que impide realizar pruebas a empresas fotovoltaicas y eólicas para favorecer a empresas estatales y es el momento que no se licitan nuevas inversiones; y recientemente, la empresa Iberdrola dio a conocer que cancelaría la construcción de una central eléctrica en Tuxpan de mil 200 millones de dólares por falta de apoyo del gobierno.

El presidente se niega a brindar apoyo a las medianas y micros empresas que están en verdaderos problemas para subsistir. Si el Estado Mexicano no valora el esfuerzo de restauranteros, comerciantes, prestadores de servicio, profesionistas independientes, taxistas etc. se perderán más empleos y no alcanzaran los impuestos para sostener los servicios de educación, salud, seguridad y regalar el dinero que reparte a los jóvenes.

Hoy México salió del “top 25” de los países más atractivos para la Inversión Extranjera Directa según el Índice de Confianza de IED Kearney 2020, en 2019 se encontraba en el último lugar (25) y en 2018 en la posición 17 de ese ranking.

Como se ve, el desastre económico de México empezó con las malas decisiones de la 4T y se ve agravado por la pandemia. Si López no rectifica y no reconstruye la confianza en México, su sexenio será el peor y pasara a la historia como catastrófico. Para todos nos espera un círculo viciosos: menos confianza, menos inversión, menos empleo, menos seguridad… peor vida.

@basiliodelavega                            29 junio 2020