Cuando la tormenta pase, /y se amansen los caminos, / y seamos sobrevivientes de un naufragio colectivo. / Con el corazón lloroso y el destino bendecido, / nos sentiremos dichosos tan solo por estar vivos. / Y le daremos un abrazo al primer desconocido y alabaremos la suerte de conservar un amigo… ¡Diantres, qué poema tan hermoso del cubano Alexis Valdez!,  recordaba –caray, qué sería de nosotros si no tuviéramos la capacidad de recordar-, más bien he hecho un repaso de toda mi vida. Han sido muchas noches de dar de vueltas en la cama y de recordar hasta lo irrecordable. De los ausentes y los presentes, a mis padres, tíos, hermanos, a mis amigos, porque qué sería de la vida sin ellos, y de los maestros, también de la vida, que me han enseñado todo lo que sé. Esta cuarentena me ha hecho volver la mirada hacia atrás y hurgar hacia mis adentros, los pensamientos revolotean como aves desaforadas en mi cabeza. Extraño al mundo, y no porque sea el gran viajero, lo extraño porque en este mundo tan conectado de repente el tiempo se detuvo, tuvimos que hacer un alto en el camino de la vida. La imagen que acompaña a este Carrusel sucedió no hace mucho, en uno de los portales de mi pueblo, tan llenos de vida, tan llenos de gente y hoy lucen desolados. Un abrazo a, de izquierda a derecha Pepe Valledor, el que escribe, Javier Fernández Perroni, Anuar Sáinz Yunes, Sabás Flores Mora, el ‘Mulato de Córdoba’ José Domingo Setién Fernández, José Antonio y Jesús Fernández Perroni, y Jorge Sánchez Jácome. … Cuando la tormenta pase te pido Dios, apenado, / que nos devuelvas mejores, como nos habías soñado. La foto fue tomada un domingo cualquiera en el café de ‘El Nevelandia’ de la ciudad de Córdoba, Ver. Lo escribe Marco Aurelio González Gama, directivo de este Portal.