“¿Cómo asimilar el adiós? ¿O la inmensidad de tu ausencia? ¿Cómo decir que la inevitable partida duele? El silencio interviene y habla. Lo que busco no es expresión mística, tampoco obligada forma social o imitada cortesía. Recibe un simple y sencillo: hasta la vista, te vamos a extrañar. Pero te seguiremos sintiendo entre nosotros. Nos aferramos a la idea de que, aunque la luz parece que se apaga, seguro resplandecerá al cruzar la puerta. El sonido participa con bajas notas de tristeza y melancolía, para, de repente, hacer sonora e intensa la alegría en algún recuerdo. Quiero que sepas que estás y estarás con nosotros” .Lo escribío el 15 de agosto de 2016, en “Imagen de Veracruz”, Rafael Arias Hernández, para su gran amigo desde la juventud, Benjamín Sigüenza Salcedo. Que en paz descanse.