“Sólo la experiencia nos enseña cuán inquebrantable es el carácter ajeno, y antes de aprenderlo creemos puerilmente que nuestros argumentos que creemos razonables, nuestros ruegos, nuestro ejemplo y nuestra generosidad pueden llevar a alguien a abandonar su manera de ser, cambiar su forma de actuar, distanciarse de su modo de pensar o incluso ampliar sus  capacidades. Y lo mismo ocurre con nosotros mismos. Debemos aprender a partir de la experiencia qué es lo que queremos y de qué somos capaces.”, Es parte de lo que escribe  Emiliano Mateo Carrillo Carrasco. en su columna “Péndulo Político”.