Lugar:
Fuente:
Universidad Veracruzana
  • Representó un reto para todos los involucrados, que dejó experiencias y aprendizajes de cómo enfrentar adversidades. 

 

En Barra de Chachalacas, alumnos de la MSP realizaron intervención educativa para reducir arbovirosis

En Barra de Chachalacas, alumnos de la MSP realizaron intervención educativa para reducir arbovirosis.

 

José Luis Couttolenc Soto.. 

 Las actividades académicas de la Maestría en Salud Pública (MSP) de la Universidad Veracruzana (UV) tienen un gran impacto en la formación de los estudiantes, como la práctica profesional, que debido a las restricciones implementadas por la pandemia por Covid-19 tuvo que ser rediseñada para pasar de lo presencial a lo virtual sin demeritar la calidad del trabajo, informó Christian Soledad Ortiz Chacha, coordinadora de este posgrado. 

Un rasgo que distingue a la MSP que imparte el Instituto de Salud Pública (ISP), dijo, es que los estudiantes desde el inicio del programa se involucran en la práctica de la salud pública a través de la conformación de equipos de trabajo multidisciplinarios, que son asignados a diferentes sedes de prácticas como comunidades rurales, escuelas de diferentes niveles educativos y unidades de salud, entre otras; dichos equipos son coordinados, junto con las sedes asumidas, por miembros del núcleo académico básico de la maestría.

En la comunidad de Emiliano Zapata, alumnos diseñaron una campaña de comunicación para prevenir la violencia de género en el ámbito familiar

En la comunidad de Emiliano Zapata, alumnos diseñaron una campaña de comunicación para prevenir la violencia de género en el ámbito familiar

Respecto a las actividades de la práctica profesional que concluyó su desarrollo a través de intervenciones digitales, Ortiz Chacha consideró que el proceso de adaptación de una actividad académica fundamental como ésta en la formación de los estudiantes de la maestría, “fue un reto para todos los actores involucrados, porque nos deja experiencias y aprendizajes ante adversidades como la pandemia, y este proceso innovador en la enseñanza-aprendizaje se suma a las estrategias del programa para mantener la calidad educativa de nuestras generaciones de estudiantes”. 

Explicó que el contacto con la práctica de la salud pública se divide en tres etapas: análisis de la situación de salud en la sede asignada; selección del problema prioritario de atención, e implementación de la intervención a seguir; y evaluación del efecto de la intervención aplicada. 

Por su parte María Cristina Ortiz León, quien tuvo a su cargo la coordinación de la práctica profesional de los alumnos de la generación 2019-2021 de la MSP, expuso que para esta actividad se conformaron seis grupos de trabajo que de agosto de 2019 a enero de 2020 estuvieron en dos ocasiones en sus sedes asignadas para llevar a cabo, de manera presencial, el análisis de la situación de salud. 

Del 2 al 6 de marzo de 2020 visitaron nuevamente las sedes para presentar a la población los resultados obtenidos en la etapa anterior y realizar un taller participativo con los habitantes, a fin de identificar conjuntamente la problemática de salud a intervenir; esta actividad se desarrollaría del 18 al 22 de mayo, pero la pandemia obligó a la suspensión de clases presenciales y todo tipo de trabajo de campo que involucrara contacto físico, por lo que esta actividad fue pospuesta en varias ocasiones.

A través de videoconferencias, se dieron pláticas sobre lactancia materna

A través de videoconferencias, se dieron pláticas sobre lactancia materna

Debido a lo anterior, directivos del ISP y los coordinadores de actividades y sedes, acordaron que las intervenciones presenciales se tenían que adaptar al contexto y condiciones de la pandemia, rediseñándose para desarrollarse con base en las tecnologías de la información y comunicación, puesto que “los estudiantes tenían que responder a las necesidades de salud detectadas, y dadas las condiciones su actuar tenía que ser de manera responsable para evitar exponer a la población a la que iba dirigida la intervención”. 

Spudo continuar con las intervenciones digitalmente en: Finca Roma, de la región de Emiliano Zapata, “Intervención en salud para una comunidad cafetalera”, coordinado por María Teresa Álvarez Bañuelos; en Barra de Chachalacas, “Intervención educativa para reducir las arbovirosis: mi enemigo el mosquito”, coordinado por Vianey Guadalupe Argüelles Nava; en Alto Lucero, taller virtual sobre manejo higiénico de los alimentos, “C.O.M.E. S.A.N.O.”, coordinado por Manuel Salvador Luzania Valerio; en Emiliano Zapata, se diseñó una campaña de comunicación para prevenir la violencia de género en el ámbito familiar, coordinada por Julieta López Vázquez; para usuarios y personal de salud, se diseñó un paquete educativo para el autocuidado de la diabetes, con la coordinación de Rebeca García Román; conferencias virtuales sobre lactancia materna para profesionales de la salud y público en general, que coordinó Clara Luz Sampieri Ramírez.