Te quieres en verdad, para demostrártelo debes dejar atrás las excusas y tomar conciencia, te quedan muchos pasos por andar, así que el dicho de “manos a la obra” hoy lo cambiaremos por “pies en acción”.
Necesitamos de un movimiento diario que causará efectos positivos en nuestra salud, el caminar es una de las formas naturales más positivas que tenemos para ejercitarnos. Entre los beneficios se encuentra la prevención de la presión arterial y con ello disminuir el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Mejora nuestra capacidad pulmonar y la resistencia del corazón, reduce el riesgo de padecer diabetes tipo II. Recordando que existe una estrecha relación entre actividad física, enfermedad y mortandad.
Pero como hacer para que los adultos en plenitud se animen a caminar por lo menos media hora al día. Parece fácil pero no lo es, la forma de vida contemporánea nos ha facilitado mucho las cosas, ahora para subir en muchos sitios existen los elevadores, las escaleras eléctricas, nos subimos y bajamos de los autos que nos dejan casi a las puertas de nuestro hogar, el sitio de nuestro destino o retorno, trátese de los propios o los que pagamos por que nos lleven de un punto a otro, si queremos evitar una muerte prematura, debemos caminar, si por tus actividades no pudieras hacer una caminata de cuando menos media hora por cansancio o falta de tiempo puedes dividir esa media hora inicial en dos eventos unos quince minutos en la mañana y el resto por la tarde o noche, eso conlleva una independencia mayor y nos acerca a nuestros orígenes, el hombre siempre se ha desplazado con la energía y movilidad de sus extremidades inferiores.
El mejor ejercicio para retrasar el envejecimiento es aferrarse a una rutina, dependiendo de nuestra edad puede variar, en el párrafo anterior decía que se debe realizar en dos tiempos al día como una fórmula inicial y con ello completar una caminata diaria de media hora pero la rutina uno se la pone, nunca se debe forzar al organismo cuando no existe una preparación previa, es incorrecto que el primer día se quiera demostrar la buena salud física y obliguemos a nuestro cuerpo a caminar más de lo habitual con el consiguiente cansancio, envaramiento y desistimiento de una acción que nos desmotive.
Si estamos dispuestos a caminar podemos iniciar nuestra rutina con 10 minutos durante un primer periodo, tal vez salir a darle una vuelta o dos a la manzana, si se vive en una zona urbana, si tienes la posibilidad de ir a un parque podrías respirar un aire más puro, llevando un calzado cómodo, ropa holgada y suficiente agua, si es de día, será necesario llevar una gorra o sombrero ligero que nos proteja de los rayos del sol, al siguiente bloque que puede ser a los 15, 20 o 30 días, puedes incrementar el tiempo para caminar y así hasta completar los 30 minutos.