45 ANIVERSARIO DEL PREMIO CERVANTES. (V)

Juan Goytisolo.

Mtro. José Miguel Naranjo Ramírez.

En el año 2014 el Premio Cervantes fue otorgado al escritor Juan Goytisolo, este destacado escritor vivió gran parte de su vida exiliado en París y es considerado uno de los escritores más influyentes en la España de la segunda mitad siglo del XX e inicios del XXI. Goytisolo fue un intelectual de peso completo, siempre mantuvo una sana distancia de la política práctica, de los partidos e ideologías, no obstante, en su obra literaria encontramos una fuerte crítica contra las sociedades radicales, dogmáticas e intolerantes en las que le tocó vivir, ejemplos, el fascismo, el nacismo, la falange, y es que Goytisolo sufrió las consecuencias de estos movimientos que convulsionaron al continente europeo en terribles guerras, basta recordar que la madre de Goytisolo murió en plenos bombardeos en la guerra civil española, y todas estas difíciles experiencias las encontraremos en varias de sus obras literarias, en esta ocasión nos acercaremos al galardonado escritor a través de su obra: “Señas de identidad.”

En “Señas de identidad” conviviremos con un personaje llamado Álvaro Mendiola, este emblemático personaje Goytisoliano aparecerá en dos novelas más tituladas: “Reivindicación del Conde don Julián” y Juan Sin Tierra”, obras que conforman un ciclo literario iniciado con Señas de identidad. Si bien estamos ante el género novela, Goytisolo escribe una novela muy sui géneris, porque de momento leemos la historia de un recuerdo, un hecho histórico, soliloquios del personaje, datos documentados, memorias, mucha información que claramente se percibe autobiográfica, y todo esto hace que sin salirnos del género novelístico, estemos ante un sinfín de subgéneros, estilos, con una temática variable, en general, Señas de identidad es una obra voluminosa, con diversidad de temas, teniendo como protagonista central a Álvaro Mendiola y al mismo tiempo a España.

Lo anterior se comprenderá mejor al saber que Álvaro es un fotógrafo español que ha vivido exiliado en París, en la historia inicial de la novela lo encontramos en Barcelona en la casa de un familiar recuperándose de un ataque al corazón. Álvaro para recordar su vida y tratar de encontrar un reencuentro con su identidad, realizará un largo recorrido mediante fotos familiares, documentos, recortes periodísticos, diálogos con amigos y personas cercanas a su familia, teniendo como propósito inicial una reconstrucción con su vida personal, y al tratar de reconstruir su vida invariablemente estará analizando hechos importantes de la vida de España y la Europa de los años de guerra y postguerra, por ello literalmente el personaje expresa en la novela:

Merced a los documentos y pruebas atesorados en las carpetas podías desempolvar de tu memoria sucesos e incidentes que tiempo atrás hubiera dado por perdidos y que rescatados del olvido por medio de aquellos permitían iluminar no sólo tu biografía sino también facetas oscuras y reveladoras de la vida en España (juntamente personales y colectivas, públicos y privados, conjugando de modo armonioso la búsqueda interior y el testimonio objetivo, la comprensión íntima de ti mismo y el desenvolvimiento de la conciencia civil en los reinos de Taifas.”

Álvaro hará un largo recorrido social, personal, con un sinfín de reflexiones psicológicas, el personaje irá cambiando de posturas, evolucionando, en sus recuerdos familiares abordará muchos temas, ejemplo es cuando recuerda al tío Eulogio quien era un hombre de ideas fascistas, en la novela el tío se preocupa por el futuro de Álvaro, porque sabe que los nazis están perdiendo la guerra y Hitler se suicidó, por tales motivos el tío expresa: “ –Yo soy ya viejo y la vida no puede ofrecerme gran cosa. Pero tú, mi pobre Álvaro, ¿Qué será de ti?”

La novela se extiende porque describe todo detalle que surge del dialogo de los personajes, por ejemplo, el tío piensa que para vivir una mejor vida al termino de la guerra la Isla de Cuba es una gran opción, y en esta bella nación se detiene y reflexiona sobre su clima, gente, economía, bondades, pero el personaje siempre volverá a sí mismo e irá sacando conclusiones de todo lo recordado, investigado, y poco a poco va rompiendo con las identidades de su familia, medita cómo su familia le impuso una religión, y sostiene que la religión es sinónimo de control y enajenación de la sociedad, recuerda que su familia ha pertenecido a cierta clase social producto de la explotación de los pobres y por el acomodamiento hipócrita al poder, esto derivará en que Álvaro rompa con esa identidad familiar y busque por otra parte.

Cuando el joven Álvaro llega a la Universidad cree encontrar en ella el camino de una vida independiente, rebelde, con criterio propio, empieza a tener amigos que lo inspiran y le hacen creer que todavía existe una sociedad solidaria, critica, responsable, porque estos amigos y particularmente Sergio, quien a pesar de tener dinero al inicio representa ser un joven rebelde e incitará a Álvaro a vivir experiencias sexuales, vivir en libertad, sin tabúes religiosos, sociales, pero al final, cuando llega la hora de la verdad Sergio termina siendo un burgués más, farsante, vacío, hipócrita, quien sólo buscaba adoptar ciertos prototipos para transmitir una imagen que no era real, ya sea pasando como gran lector, critico, opositor al régimen, con vestimenta sucia, en fin, los sergios son muy fáciles de ubicar y más de descubrir cuando se comprueba que son millonarios y viven como verdaderos señores feudales.

“Señas de identidad” es una obra río, el personaje en este proceso de introspección realiza un minucioso recorrido colectivo por los temas más importantes del siglo XX, y en cuanto al recorrido personal, psicológico, nos invita a una profunda reflexión sobre nuestras propias vidas, nos recuerda que debemos pensar y repensar nuestra conflictuada realidad social, nos alerta que toda sociedad intolerante terminará en la barbarie, que las señas de identidad no están en el pensamiento uniforme, dogmático e intransigente, que debemos luchar por una sociedad abierta, plural, democrática, y esa debe ser nuestra verdadera señas de identidad, es decir, la pluralidad, la diversidad, la tolerancia, lo demás ya fue retratado por Álvaro Mendiola.

Correo electrónico: miguel_naranjo@nullhotmail.com

[email protected]

Facebook: Jose Miguel Naranjo Ramirez.