Quienes fuimos sus alumnos y después sus compañeros de trabajo y amigos, recoramos anécdotas gratas de las convivencias con él durante muchos años. Como alumnos, además de sus clases de Auditoría, nos deleitaba con sus pláticas de joven en la CDMX. Cmo compañeo y amigo siempre fue muy generoso para compartir conocimientos y ofrecer apoyo. Un saludo para su viuda Virginia, una gran mujer,  y sus talentosas hijas, con el recuerdo grato hacia el C.P.  Miguelito Bernal Garzón.