«En ese entonces no había plazas comerciales, ni los fraccionamientos habitacionales de Las Animas. Tampoco tiendas departamentales. Los paseos se concretaban a los recorridos dominicales, y por las tardes en las temporadas de primavera y verano en el parque Juárez. Quienes gustaban del baile y la música popular se reunían en el Centro Recreativo Xalapeño o se encontraban en la explanada de los bajos del barrio de Xallitic. La única rúa para los autobuses foráneos era la de Xalapeños Ilustres, la cual cruzaba la calle principal y seguía hasta llegar a la terminal camionera del ADO.  Sólo había tres aparcamientos de servicios de taxis fijos. La vida cotidiana era muy sencilla. Cuando llegó el Inmecafé, se encareció la vida de los xalapeños y todo cambió». Es parte de lo que escribe Raúl González Rivera en «Gráfico de Xalapa» que dirige José Luis Poceros. Foto de Gerardo Montoya en «Xalapa Antiguo, análisis y opinión»