«La oposición logró un alto grado de disciplina en la elección -federal- intermedia y ganó más de lo que los encuestadores anticipaban. Habrá dos factores que determinarán su futuro: uno será la capacidad del Presidente  para mantener el control del aparato, así como su popularidad. El otro factor tiene que ver con la propia oposición, tanto su capacidad para nutrir una alianza viable como nominar a un candidato o candidata susceptible de ganar el favor popular. Ninguna de las dos partes la tiene fácil». Lo escribe el siempre lúcido Luis Rubio en «Reforma».