¿Por qué estoy aquí?

Aperitivo 1: “No podemos aceptar un futuro en el que los ricos estén protegidos en burbujas con aire acondicionado, mientras el resto de la humanidad es azotada por un clima letal en tierras no habitables”. (António Guterres, Secretario General de la ONU). Clarito, clarito, clarito…

Aperitivo 2: “La libertad que permite a los ricos explotar a los pobres es una libertad mala. Es la que permite a los fuertes explotar a los débiles y a todos explotar impunemente el medio ambiente”. (Papa Francisco). Clarito, clarito, clarito…

En la vida se gana o se pierde, a veces sale uno a mano, haiga sido como haiga sido; la vida sigue igual: unos que nacen, otros morirán… muchos padeceremos, otros disfrutarán. Después de la juerga electoral, aguantar la resaca. Sobrevivir la cruda realidad y sálvese quien pueda. Jalar agua para nuestro propio molino, pero ¿cuál agua?

Pasado el tiempo presente de ayer, comenté a ciertas personas: “Hayas ganado o perdido en los resultados electorales, creo que seguimos siendo amigos, ¿no?” A lo que me dijeron: “Pues a ver…” Expresión en la que se incrusta una desazón cargada de cierto odio y venganza, dejando atrás y olvidando los problemas profundos que sufrimos todos, unos ya desde ahorita, otros no tardando, en este mundo cruel.

En el libro El diablo, Giovanni Papini escribe: “Y puesto que Dios, con mayor razón que Satanás, está en todas partes ¿no corresponde pensar que Uno y otro se hallan juntos, siempre, en el mismo sujeto, en la misma alma del hombre?” ¡Ay, nanita! Luego entonces, ¿pa’ dónde vamos? Pos nos echamos otros seis añitos, ¿no?

El filósofo L. M. Oliveira, a propósito de su reciente libro No puedo respirar. Un ensayo sobre la igualdad, señaló que “la realidad mexicana nos muestra claramente que no entendemos muy bien sobre igualdad y que eso tiene consecuencias”. Agregó que nuestro país “particularmente es una sociedad profundamente desigual en muchos aspectos: tenemos desigualdades de muchos niveles, de acceso a la salud, a la educación, a la justicia, de oportunidades, de ingresos y un larguísimo etcétera”. ¿Es broma?

Bueno, sucede aquí y en China… Acuérdense de las palabras de Cantinflas, en la película “Si yo fuera diputado”:

“Pueblo que me escucha, aquí me tienen delante de ustedes y ustedes delante de mí y es una verdad que nadie podrá desmentir.

Y ahora me pregunto: ¿Y por qué estoy aquí? (y en seguida tengo mis respuestas yo, porque yo soy muy rápido en todo) Estoy aquí porque no estoy en ninguna otra parte y porque ustedes me llamaron. Y si el pueblo me llama, el pueblo sabrá por qué lo hizo.

Yo, contrariamente a lo que dijo cierto sujeto, que no quiero pronunciar su nombre pero que lo estoy viendo, no represento ningún partido y no represento a ningún partido porque me represento yo solito porque como dice el dicho: “Más vale solo que mal acompañado”.

Gracias por esos aplausos tan desnutridos, a la par que merecidos que me incitan a seguir discursiando. Y ustedes se preguntarán: “Este joven de tan tierna edad, de ‘aspeito’ tan distinguido de ‘faicciones’ regulares y agradables ¿será capaz de conducir la nave a buen puerto? ¿Será capaz de afrontar todos los peligros hasta encontrar en un faro de felicidad otros intentos positivamente seguros?

Y este joven, éste mismo que entre paréntesis es el que les habla, les contestará: “A pesar de ser tan pollo, tengo más plumas que un gallo y sobre todo tengo ganas de hacer justicia y darle al pueblo, lo que el pueblo necesita”. “Yo al revés de otros, les voy a dar pan, pero mucho pan, no bolillo como siempre les han dado…”

Así sea. Amén.

Los días y los temas

En el Día Mundial del Medio Ambiente, o mejor: “miedo ambiente”, António Guterres, Secretario General de la ONU, expresó: “Estamos jugando a la ruleta rusa con nuestro planeta (…) Todo (el futuro) depende de las decisiones que tomen o dejen de tomar los líderes actuales, especialmente en los próximos 18 meses. Es la hora de la verdad”.

Añadió: “En el caso del clima, no somos los dinosaurios, somos el meteorito. No solo estamos en peligro, somos el peligro. Pero también somos la solución”.

Ahí ‘ta.

De cinismo y anexas

Como se vienen otras cosillas por ahí, ahí les dejó de tarea lo siguiente:

“El representante negociador del sindicato estaba informando a todos los miembros de las ventajas obtenidas en la negociación con la empresa:

-¡Camaradas!, hemos llegado a un nuevo acuerdo con la administración. ¡Ya no trabajaremos más cuatro días a la semana…!

-¡Bravoo! -gritaron los presentes.

-¡Nuestras labores cesarán a las 4 pm, no a las 5 pm!

-¡Bravo! -volvieron a gritar todos.

-¡Empezaremos a las 10 am, no a las 9 am!

-¡Bravo!

-¡Conseguimos un aumento en los salarios de un 150%!

-¡Braavooo!

-¡Trabajaremos solamente los miércoles!

Se hizo un silencio absoluto… Entonces se oyó una voz desde el fondo:

-¿Todos los miércoles?”

Quien entendió, entendió… Hasta la próxima.