Organismos de Naciones Unidas estiman que en el mundo 160 millones de niños trabajan en lugar de jugar o aprender, pese a que el 71 por ciento de los menores afirma que el juego es más importante porque los hace felices. Los datos más recientes de la Unicef y la Unesco revelan que actualmente sólo uno de cuatro niños juega en la calle, frente a la generación de sus abuelos, en las que el 75 por ciento realizaba actividades al aire libre varias veces a la semana. La nota es de Laura Poy Solano en «La Jornada». Foto de «Humanium.org».