«Hoy, en la UV las alarmas vuelven a encenderse. La institución atraviesa una crisis interna atribuida a su rector Martín Aguilar Sánchez, cuya permanencia al frente, y el manejo de la Junta de Gobierno, configurada a modo, amenazan con desatar un conflicto de magnitudes no vistas desde la huelga de la UNAM en 1988. El riesgo es real: una universidad paralizada en el corazón de la capiital sería un golpe directo a la estabilidad  social y política.  Por ello el Consejo Universitario debe ejercer su papel como máximo órgano de decisión. evitando la concentración de poder y frenando las prácticas que erosionan la autonomía universitaria. Al mismo tiempo, la gobernadora Rocío Nahle tendría que diseñar ya una ruta de intervención política y negociación que permita preservar la paz social». Es parte de lo que escribe Luis Ramírez Baqueiro en el Portal «Ventanaver».. Foto de ECV.