En medio de los rituales, purificación de bastones de mando y retórica de que ahora sí habrá justicia, tomaron protesta los nuevos ministros de la Corte y más de 800 magistrados y jueces electos en un cuestionado proceso de escasa participación y listas inducidas. El ahora titular del Podder Judicial, dijo ayer que la suya no es «la Corte de los Acordeones». Lo que hay que esperar es que los nuevos ministros, magistrados y jueces empeñen su labor en superar el rezago de expedientes detenidos y juzguen con imparcialidad. No debe ser un Poder Judicial que abone en la confrontación sino en la confianza y el respeto. Lo escriben en «Templo Mayor» de «Reforma». Foto de Ariel Ojeda en Milenio.








