Nos cuentan que algunos de los nuevos ministros y ministras de la Suprema Corte, para «filtrar» al personal que les heredaron  en el máximo tribunal del país, de plano están preguntando individualmente a cada abogada y abogado de los que llevan trabajando varios años ahi, cuál es su afiliación partidista, como un filtro importante para saber quién se queda y quién se va.  La lógica indica  que los consultados muy bien pueden decir  que no pertenecen a ningún partido. Podrían en la Corte estar preparando una especie de acordeón invertido. Es parte de lo que escriben en «Bajo Reserva» de «El Universal». Foto de Facebook.