Los casos de resfriado, influenza y COVID-19 se propagan en espacios cerrados que favorecen a la transmisión de los virus.
Carlos Navarrete
Menor ventilación y mayor convivencia
En invierno, las personas tienden a permanecer más tiempo en interiores, con ventanas cerradas y menor circulación de aire, lo que facilita la transmisión de virus respiratorios.
El contacto físico cercano en hogares, escuelas y áreas de trabajo también incrementa la probabilidad de contagio por gotitas de saliva o partículas suspendidas.
Grupos más vulnerables
De acuerdo con especialistas, los niños menores de 5 años, las mujeres embarazadas y las personas adultas mayores —especialmente quienes padecen diabetes o enfermedades crónicas— son los más propensos a enfermarse en esta época.
Resfriado, influenza y COVID: diferencias y síntomas
La influenza, o gripe, es una infección viral más agresiva, transmitida al toser o estornudar. Sus síntomas incluyen fiebre alta, dolor de cabeza, escalofríos, tos seca y fatiga intensa.
En el caso del COVID-19, los síntomas pueden ser similares, pero también se presentan náuseas, vómitos, diarrea y, en algunos casos, dificultad para respirar.
Vacunación invernal 2025–2026
Para reducir el impacto de estas enfermedades, el Gobierno Federal implementó la Campaña Nacional de Vacunación Invernal 2025–2026, que se desarrolla del 13 de octubre de 2025 al 3 de abril de 2026.
Se aplicarán más de 50 millones de dosis en todo el país, dirigidas principalmente a niños de 6 meses a 4 años 11 meses, mujeres embarazadas, personas mayores, pacientes con comorbilidades y personal de salud.
Vacunas disponibles:
- 35.4 millones contra influenza estacional
- 10.9 millones contra COVID-19
- 4.2 millones contra neumococo
Las dosis se aplican gratuitamente en centros de salud y clínicas del IMSS.








