Darwin solía citar los apuntes de viaje de James Holman. Nadie escribió mejor que él la fauna del océano índico, el cielo del Vesubio en llamas, el fulgor de las noches de Arabia, el color del calor de Zanzíbar, el aire de Ceilán, que es de canela, las sombras de invierno de Edimburgo y la grisura de las cárceles rusas. Precedido por su blanco bastón, Holman dio la vuelta al mundo, de punta a punta. Este viajero que tanto nos ayudó a ver, era ciego. «Yo veo con los pie», decía. Lo escribió Eduardo Galeano en su libro «Espejos». Siglo XXI Editores, 2008. Foto de Viajeros Blog.








