En los últimos días -del 15 al 22 de noviembre- he tenido la oportunidad de convivir, en tres ocasiones, con Contadores Públicos -turnos matutino y vespertino- y Licenciados en Administración de Empresas, Generación 1971-1975 de la Universidad Veracruzana, unos 90 profesionales, en promedio. He apreciado que en un 99% se encuentran bien de salud, que se conservan físicamente bien y que han tenido éxito en su vida profesional. Me confirma la idea que siempre he tenido de que quienes estudiamos en las décadas de los años 60 y 70 , en la UV, tuvieron- tuvimos- buenos maestros, y ellos a su vez fueron buenos estudiantes y, después, buenos profesionales. Además, se observa a primera vista que han sido personas de bien. Me dio gusto por los gratos recuerdos, por la convivencia y por la atención recibida.








