El Senado de la República turnó a la titular del Ejecutivo Federal la reforma que expide la nueva Ley General de Aguas, así como reformas a la Ley General de Aguas Nacionales, luego de su aprobación vía fat track en lo general y lo particular. Las más de 30 reservas fueron desechadas por Morena y sus aliados y no se modificó ningún artículo respecto a lo aprobado en San Lázaro. Morena acuisó a los gobiernos del PRI y PAN de dilapidar este recurso, mientras que PAN., PRI y MC señalaron que esta reforma busca ser una forma de «control político» hacia los agricultores y ganaderos, una centralización de decisiones por parte del oficialismo. La nota es de Carlos Rodríguez y Víctor Gamboa en «El Universal»-. Foto de Cuartoscuro en «Milenio»:







