«Hoy con ochenta años vividos puedo hablar de la vejez y con la experiencia de lo vivido puedo decirles que la vida es lo más parecido a un viaje y como tal tiene una hora de salida y una hora de llegada. Se recorre por una vía que se llama vida que construyó alguna fuerza que llamamos destino. El viaje es mágico y por mucho son más los paisajes hermosos que aquellos que de noche transitamos. En algunas estaciones descendieron del tren gente que amamos y subió gente que amamos y que hoy nos acompañan. Pero la vida al ser un viaje tendrá algún día que concluir y espero con fé que sea lo que nos prometieron: la resurección y la vida eterna en presencia de Dios». Lo escribió Mario Ramírez Bretón en Facebook.






