PIENSO, LUEGO ESCRIBO
UN AÑO MÁS
Por Akiles Boy*
“Un año más” (1988), es un tema de la autoría de Nacho Cano, interpretado por Mecano, el grupo español de tecno pop de los años ochentas. La canción nos transporta al ambiente de melancolía y nostalgia por el tiempo atrás, y los anhelos y propósitos de un nuevo año.
Un año más, sujeto a las evaluaciones personales, familiares y al cambiante entorno social. Una oportunidad de limpiar la casa y abrir la puerta a otros aires diferentes, renovados.
Un año más, este que pasó, especial, distinto, inédito, por las transformaciones, los nuevos escenarios, las recientes perspectivas y narrativas de la humanidad que habita la Tierra.
Un año pretérito, de inevitable incertidumbre, de tensiones, de agresiones, de invasiones y mutaciones. Imposible de olvidar sin antes rescatar lo importante, lo valioso, lo trascendente. “Hacemos el balance de lo bueno y malo”
Hay razones para preocuparse, pero también, seguir en la necedad del optimismo, no en la ingenuidad. Los contextos que percibimos son complejos, como la propia naturaleza humana. Sin que esa condición, justifique los actos de barbarie contra los más débiles, aunque sean en nombre de la estabilidad y la paz regional o mundial.
La esperanza, cumple la función de amortiguar los vaticinios o presagios caóticos o catastróficos, que generan más desconfianza que seguridad para nuestras vidas.
Un año más, de experiencias, de aprendizajes. También de resiliencia, en un mundo donde cada día se recrudece la violencia, el desorden y que parece estar al borde de la guerra de grandes proporciones, por el descaro y alarde absurdo de líderes dementes, impulsados por grupos oligárquicos voraces, que juegan a ser dioses.
Y mientras esa inmoral voracidad se acentúa y se ve acompañada por la acción depredadora de algunos cuantos, los organismos internacionales y las propias Iglesias y líderes religiosos, permanecen en una posición marginal. Solo declaraciones y retórica, que no funcionan para detener la escalada ofensiva e intervencionista, contra quien no se someta a sus decisiones e intereses.
La geopolítica cambia, no por el consenso, por el acuerdo, los convenios o tratados globales o multilaterales, sino por la fuerza, por el abuso de poder y el ánimo beligerante con el evidente objetivo de obtener recursos, ganancias o influencia territorial.
Así el mundo al cierre del 2025, un año más, que seguimos aquí, vivos, compartiendo este maravilloso planeta. Otros dirán, un año menos….. Hasta la próxima.
Enero 3 de 2026
*Miembro de la Red Veracruzana de Comunicadores Independientes, A.C.
*Miembro de la Red de Escritores por el Arte y la Literatura, A.C.


