Luego de las camionetas, las togas y la limpia, que provocaron múltiples maromas en la Corte, ayer el Presidente Hugo Aguilar puso la cereza del pastel al deterioro de la imagen de la instittución. Al llegar al acto por el aniversario dce la Constitución, don Hugo se mostró de cuerpo entero como quien disfruta las mieles del poder, al aceptar con la mayor naturalidad que sus colaboradores se agacharan a limpiarle los zapatos (entre ellos, una dama). Hasta acomodaba el pie, para la limpieza. Claro, al final acusó que los medios tergiversaron el asunto.Así que no es que el humilde ministro se crea la crema y nata del poder, sino que el «accidente» de la nata le ensució los zapatos- ¿Qué querían, que su señoría se agachara? Lo escriben en «Bajo Reserva de «El Universal». Foto de N+ en «Sopitas».. El, si le «quemó» la nota del discurso a la Presidenta.








