Tengo la brisa suave de la nueva energia… que me acaricia entera.. y que me hace temblar… me estremece en espasmos de loca algarabía… y me transporta a un reino sin tiempo y sin lugar… Tengo esa brisa suave… ¡y la dejo soplar». Es de la autoría de Jorge Ohyanarte y nos lo envió José Luis Nava.