Mal sabor de boca dejó en círculos diplomáticos la revelación de que al polémico Max Arriaga le ofrecieron la embajada de Costra Rica con tal de que dejara su cargo en la SEP.  Primero, porque no les gusta nada  que el servicio exterior siga siendo como ocurre desde los tiempos del PRI, la «salida digna» para acomodar a los incómodos.. Y segundo,  porque no todavía no acaban de digerir la embajada para Gertz Manero en Reino Unido, sin tener una carrera diplomática. La buena noticia es que Arriaga no acseptó. Pero cabe la posibilidad de que le ofrezcan otra. Lo escriben en «Templo Mayor» de «Reforma». Foto de Cuartoscuro en «Epansión Política».