En una ciudad de calles hermosas, la Travessa da Tapada de Lisboa, en el número 5A, Antonio Silva trabaja solo en una pequeña churrasquería portiuguesa. una sencila parrilla de carbón famosa por una sola cosa: su pollo asado. El pollo tiene un sabor ahumado al principio, luego salado y ligeralmente dulce gracias al condimento. con la carne notablemente jugosa bajo el crujido. El condimento piri-piri penetra con un picante intenso y persistente. «De boca en boca se hizo famoso» , dicen, y turistas chinos viajan miles de kilómetros para probarlo. La nota y foto es de Tiago Palma en CNN en español.








