Pescadores de Alvarado denuncian pérdidas millonarias por veda extensa del camarón y baja producción en el Golfo de México.
Iraís García
Jaime Santiago Rojas, presidente de la Federación de Sociedades Cooperativas Pesqueras en Alvarado, aseguró que durante el año pasado la veda se extendió por más de seis meses sin que se registrara una recuperación visible de la especie.
Seis meses de veda y sin recuperación
De acuerdo con el líder pesquero, el periodo de restricción duró seis meses y 12 días, lo que impactó severamente la actividad.
“He pedido al Inapesca y a la Conapesca que nos muestren el motivo del alargamiento de esa veda y en base a qué aumentaron más días, pero no tenemos respuesta”, declaró.
Señalan pesca extranjera como factor
Explicó que la veda en Estados Unidos es más corta, lo que permite que barcos inicien antes la captura en el Golfo de México y, según los pescadores locales, en ocasiones ingresen a aguas mexicanas.
Esta situación, consideran, podría estar mermando la población del crustáceo antes de que concluya la veda en México.
Costos millonarios y baja rentabilidad
Cuando termina la veda en territorio mexicano y las embarcaciones salen a altamar, los pescadores reportan que encuentran poca o nula presencia de camarón.
El costo de operación de un barco camaronero en altamar supera el millón de pesos por temporada, lo que convierte la falta de producto en pérdidas económicas significativas.
“Cada día los pescadores nos estamos viendo en situaciones muy difíciles”, expresó Santiago Rojas.
Además del camarón, señaló que existen otras especies con periodos de veda prolongados, lo que reduce los días efectivos de pesca y complica la viabilidad financiera de las cooperativas.
Sector en incertidumbre
La falta de información técnica detallada sobre la ampliación de la veda y la disminución del recurso mantiene en incertidumbre al sector pesquero de la región.
Los pescadores piden mayor transparencia en los estudios biológicos que sustentan las decisiones regulatorias y una supervisión más estricta en aguas del Golfo de México.
Mientras tanto, las cooperativas enfrentan altos costos de operación y una baja rentabilidad que pone en riesgo la actividad económica en comunidades costeras de Veracruz.








