La propuesta , impulsada por organizaciones civiles y retomada por la diputada emecista Patricia Mercado, busca modificar la Ley Federal del Trabajo y la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado para ampliar el periodo de protección laboral ligado a la lactancia y reforzar mecanismos contra despidos injustificados.
“Una de cada dos mujeres en México ha tenido que modificar su trayectoria laboral cuando se convierten en madres, y no es por una libre elección, sino por un sistema laboral que las orilla a renunciar o enfrentar despidos injustificados”, explica Fernanda Galicia, fundadora de la organización Mexiro y promotora de la reforma.
Un problema estructural en el mercado laboral
La propuesta legislativa tiene su origen en un caso que se convirtió en precedente jurídico en el país. Galicia trabajaba en el entonces Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), cuando regresó de su licencia de maternidad. Ahí iniciaron los problemas.
“Cuando regresé de mi periodo de maternidad me pidieron la renuncia. Yo no cedí y tramité mi permiso de lactancia. Cuando terminó ese periodo, me desactivaron la credencial para que no pudiera entrar a mi centro de trabajo”, relató en entrevista.
Su caso derivó en un litigio que duró siete años y culminó con un laudo del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje que reconoció la lactancia extendida y la tensión entre los derechos laborales y el derecho al cuidado.
A partir de ese precedente, organizaciones y legisladoras comenzaron a trabajar en una reforma para cerrar el vacío legal que permite que muchas mujeres sean despedidas cuando termina el periodo de lactancia establecido por ley.
“Este es un problema estructural. Los datos muestran que el embarazo y la lactancia siguen siendo una de las principales causas de discriminación laboral”, sostiene Galicia.
El problema no es menor, se refleja en las estadísticas de quejas por discriminación laboral. De acuerdo con organismos como el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred) y el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación de la Ciudad de México (Copred), el embarazo es uno de los principales motivos de denuncias por prácticas laborales discriminatorias.
La diputada emecista Patricia Mercado explica en entrevista que el patrón es recurrente: las empresas evitan despedir durante el embarazo o el periodo legal de lactancia, pero lo hacen después. “No las despiden durante esos seis meses, pero sí cuando se cumplen. Simplemente dejan de permitirles entrar o empiezan a hostigarlas para que renuncien”, señala.
Actualmente la legislación reconoce un periodo de lactancia de seis meses con dos descansos diarios de media hora para amamantar o extraer leche. La propuesta busca ampliar la protección hasta los dos años del menor, en línea con recomendaciones internacionales.
“La Organización Mundial de la Salud y UNICEF recomiendan lactancia hasta los dos años. Lo que buscamos es que el Estado garantice la protección de la lactancia extendida y que sea exigible legalmente”, explica Fernanda Galicia, fundadora de la organización Mexiro.
La iniciativa no plantea ampliar las horas de permiso durante todo ese periodo ni generar nuevos costos para las empresas, sino reforzar la estabilidad laboral.
En términos prácticos, la reforma significaría que una mujer no pueda ser despedida durante los dos años posteriores al nacimiento de su hijo, salvo que exista una causa justificada establecida en la ley.
De eso se trata: estabilidad laboral. No se puede despedir a una mujer durante dos años de nacida su criatura, salvo que haya una causa de rescisión de contrato y el empleador pueda demostrarla ante un juez».
Esta propuesta no parte desde cero. En 2023 fue presentada en el Senado y logró consenso entre distintos grupos parlamentarios.
El dictamen fue aprobado en comisiones y posteriormente avalado en el pleno con 80 votos a favor, cero en contra y una abstención, lo que reflejó un amplio respaldo político.
Sin embargo, el proceso legislativo se detuvo cuando llegó a la Cámara de Diputados en el último tramo del sexenio anterior, cuando se priorizaron iniciativas enviadas por el Ejecutivo federal.
Ahora legisladoras de distintos partidos buscan reactivar la propuesta o presentarla nuevamente.
“No la voy a presentar sola. Estamos hablando con legisladoras y legisladores de distintos grupos parlamentarios para que sea una iniciativa lo más plural posible”, señaló Patricia Mercado.
Historias que reflejan el problema
Las historias de mujeres afectadas por un despido al quedar embarazas reflejan la dimensión del problema. Tania López (@tanialopz) es madre autónoma de dos pequeños y profesional del área de marketing con más de una década de experiencia. Cuenta que su situación laboral se volvió inestable durante su embarazo.
“Para mí lo más grave es que el embarazo no se vea como parte de la vida, sino como un riesgo para la productividad”, dice.
Durante ese periodo de inestabilidad laboral, López dio a luz de manera prematura. “Mi bebé y yo estuvimos hospitalizados casi un mes sin seguridad económica ni de salud, porque en ese momento, no contábamos con seguridad social ni cobertura médica”, rel








