PIENSO, LUEGO ESCRIBO
8M UN DÍA DESPUÉS
Por Akiles Boy*
“
Lunes nueve de marzo, una mañana de tensa calma en la ciudad, después de un día anterior de intensas manifestaciones y disturbios. La conmemoración del Día Internacional de la Mujer, la justificación o excusa. Con algún tiempo de ser una expresión de creciente reconocimiento social, en los últimos años fue contaminada y convertida en una jornada de violencia y anarquía. Ya no es novedad, grupos políticos y económicos con intereses mezquinos, que actúan en la clandestinidad, manipulan y financian a bandas de radicales, que salen a las calles a agredir y destruir lo que está a su paso, menospreciando los daños.
Su intención es evidente, aunque cubran sus rostros replicando el discurso de ser defensores de los derechos de la mujer y exaltando el feminismo, el verdadero objetivo es generar inestabilidad y provocar una reacción represiva del Estado. El fin es político, nada importa el simbolismo de la fecha y menos ayudan a visualizar la situación actual de empoderamiento y el giro en la estadística del mundo, favorable a las mujeres.
Seguridad, justicia, igualdad y equidad son términos que se repitieron en las pancartas y mantas ondeadas por muchas mujeres, que en actitud pacífica, reclamaron al gobierno, pero también a la sociedad. Esa es otra visión de las manifestaciones, que sucedieron en muchas ciudades importantes del País. Imposible impedir la infiltración a las marchas, de grupos identificados hace años, como anarquistas, provocadores y vandálicos, que se confunden entre las multitudes, con el propósito de vaciar su odio, resentimiento, frustración y agresividad, incentivados por mentes siniestras, expertas en detonar crisis.
En otro campo de la libre expresión de ese día, la oportunidad también es aprovechada por colectivos de madres, que montados en la narrativa de las acumuladas desapariciones y la inacción o tardanza institucional para resolver, reclaman la carencia de apoyos y exigen el financiamiento discrecional, además por tiempo indefinido en este rubro, sin tomar en cuenta la evidente falta de resultados de las brigadas de búsqueda y la escasa transparencia en la aplicación de los recursos.
En un País que camina y avanza, porque necesita hacerlo, en medio de episódicas convulsiones por males internos y ansiedad generada por la hostilidad de su vecino, los avances en la igualdad y equidad son tan claros como reconocidos. El empoderamiento de la mujer es una realidad, que se refleja en su ascenso a posiciones antes prohibidas o escamoteadas. El goce de oportunidades, se evidencia por haber escalado a puestos donde se toman decisiones y se disfrutan prestaciones sociales y económicas iguales a los hombres, en paralelo a la irrupción inaplazable en la vida política, en que la paridad de género permitió el equilibrio.
Lejos de expresiones bajo la sospecha del intento subterráneo de desestabilizar, también de la aceptación o condena social a los actos de barbarie, desatada por pequeñas grupos trasgresores de la ley y del orden público, la fecha es propicia para evaluar y revisar las ganancias hasta ahora conseguidas, hacer el recuento de los rezagos que todavía están pendientes y reconocer esa legitima lucha reinvindicatoria de las mujeres, a favor de una mejor vida. Hasta la próxima
Marzo 9 de 2026
*Miembro de la Red Veracruzana de Comunicadores Independientes, A.C.
*Miembro de la Red de Escritores por el Arte y la Literatura, A.C.


