Tener las piernas en alto 10-20 minutos, dos o tres veces al día, sirve principalmente para mejorar el retorno venoso, reduciendo la inflamación, el dolor y la pesadez de las piernas. Esta práctica contrarresta la gravedad, facilitando la circulación sanguínea  hacia el corazón, aliviando la tensión en la región lumbar y relajando el sistema nervioso. Ayuda  a eliminar la retención de líqídos en tobillos y pies; especialmente útil tras estar mucho tiempo de pie o sentado. Es lo que señala IA Gemini de Google. Foto de Univisión.