Envejecer bien es un arte. Los estoicos no prometen felicidad. Lo que Epicteto Séneca y Marco Aurelio ofrecen son consejos para no vivir u morir como un imbécil. Los viejos estoicos te dicen: «No te agobies por lo que no depende de ti y deja de lloriquear». Leerlos a cierta edad es hojear un manual de instrucciones que olvidaron darte a los veinte. Porque explican que hay cosas que controlas y cosas que no, Que envejecer con dignidad consiste en aceptar que el mundo no se adapta a tus achaques y manías. Ellos insistían en la fugacidad de todo: la salud, el prestigio, la belleza y hasta el pelo, que se cae y no pasa nada. El estoicismo te recuerda que cada día jugado es una victoria, aunque el marcador final sea la derrota.. En la vida puedes ganar o perder, pero al final siempre pierdes. Y no hay en la historia de la humanidad héroes  más admirables que quisieron supieron perder con estilo, Es parte de lo que escribe el escritor español Arturo Pérez Reverte en su artículo «Sí, soy viejo, y qué?». en «Magazine!». El artículo nos los envió «El Negrito» Víctor del restaurante «Nuevo Tamiahua». Foto de «Biografías y Vidas»-