De joven, durante muchos años, fui fan de los Diablos Rojos de México, y mis grandes ídolos eran Al Pinkston y Alonso Perry. El primero: el gigante de Ebano»,  es considerado por Gerardo Diaz como «el mejor bateador en la historia en México». En 1960 empujó 144 carreras para romper un récord anterior y bateó 397 de porcentaje. Entre 1959 y 1965, dos años con Diablos  y 5 con el Aguila de Veracruz,  logró 1 mil 204 hits y un promedio de bateo de 371.  Por su parte, Perry en 1956 logró la triple corona de bateo con 392 de bateo, 28 jonrones y 118 carreras impulsadas,  En 1955 impulsó 122 y en 1957 empujó 107 carreras. Foto de ellos con el bat boy Palillo en el Facebook de Rubén Herrera.