Vaya que «salió peor el remedio que la enfermedad» en el caso de la guerra emprendida por Donald Trump contra Irán. Antes de que comenzaran los bombardeos estadounidenses, esa nación de Medio Oriente planteaba dos problemas en el ámbito geopolítico: armas nucleares y terrorismo. Un mes y miles bombas después, ambas amenazas persisten y, ahora, se agrega una tercera: ee desequilibrio del mercado petrolero mundial ante el Estrecho de Ornuz. Lo escriben en Templo Mayor de «Reforma». Foto en «Milenio».