Para muchos veracruzanos, Agustín Acosta Lagunes ha sido el mejor gobernador de Veracruz, entre ellos José Luis Salas, Gustavo Cadena, Rafael Grajales, Elsa Acosta Croda, Orlando García, Porfirio Jiménez y Benito Navarrete. Era de carácter poco cortés con las personas que no le agradaban por su comportamiento público, pero se preocupó bastante por mejorar el estado y fue un gobernante austero y honesto.  Menciona el Dr. Grajales que «dejó de legado el Museo de Antropología. el del Lencero, las avenidas Murillo Vidal y Ruiz Cortines y la rehabilitación del Palacio Municipal de Xalapa. Mandó a construir la carretera y el Puente del Papaloapan. Trajo las cosechadoras de arroz para el campo veracruzano, y dejó saneadas las finanzas públicas». Le sobreviven su esposa, Esperanza Ascón, y  uno de sus hijos,  Agustín, es un renombrado abogado. Se le recuerda con gran aprecio.