De joven la conocían como la «Natalie Wood veracruzana», porque era muy bella y tenía decenas de pretendientes. Al final prefirió a Mario Méndez Acosta, que resultó un buen esposo y padre, además de un  reconocido arquitecto con grandes aportaciones en su ramo. Ella estudió para maestra y fue durante muchos años subdirectora y directora de la Escuela Experimental de Pedagogía, siempre cumpliendo su trabajo con entrega y responsabilidad, y expresándose  muy bien de su sindicato,  el SETSE, y de la «Líder moral» maestra Acela Servín.. Madre de dos hijas María Elena y Maricruz, y de un hijo Enrique, llega a una celebración de cumpleaños muy significativa en su vida, por lo que le enviamos una afectuosa felicitación a la maestra María de la Luz Ladrón de Guevara.