Nos hacen ver que tanto la postura asumida por a Cancillería  mexicana como la  de la Fiscalía General sobre la solicitud de detención y extradición del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha  Mota y nueve funcionarios y ex-funcionarios sinaloenses acusados por EU de cinco cargos federales, dejan ver que no será un proceso terso. De  entrada, la Cancillería hizo notar que en la solicitud de detención  con fines de extradición no se presentaron pruebas. Luego, la Fiscalía  General de la República  volvió a señalar que no se presentaron  pruebas contundentes que permitan solicitar una orden de aprehensión y dijo que el gobernador no puede ser detenido  ya que cuenta con fuero. Se vislumbra, nos dicen, un largo y complejo escenario político diplomático judicial. Lo escriben en «Bajo Reserva de «El Universal». Foto de Facebook.