El Secretario de Educación, Mario Delgado, se puso en en sintonía  con el  ambiente mundialista  y buscó obtener la simpatía de los fanáticos de futbol, aunque lo único que logró fue unir a Morena, pero en su contra. El funcionario se ganó la rechifla de propios y extraños. ya que tanto dentro como fuera del partido se consideró una decisión «fuera de lugar».  Y los padres de familia le sacaron  la tarjeta amarilla. Ya veremos luego de la reunión  de hoy de Mario con los secretarios de Educación  si se toma una decisión que convenza al público. Lo escriben en «Bajo Reserva» de «El Universal». Foto de «La Razón»-