Mientras este medicamento es de venta libre en Estados Unidos, en el país se encuentra clasificado como un psicotrópico, lo que limita su disponibilidad. Esto representa un problema para la atención oportuna de los casos de sobredosis.
Por eso, seis organizaciones de la sociedad civil, especializadas en políticas de drogas, reducción de riesgos y daños, reinserción social y defensa de derechos humanos, solicitaron al Senado la liberación de la naloxona.
La Comisión de Estudios Legislativos recibió en febrero pasado una iniciativa de reforma al artículo 245 de la Ley General de Salud, propuesta por el senador de Morena Juan Carlos Loera, que plantea la eliminación de la naloxona de la lista de sustancias psicotrópicas, las cuales son sometidas a una vigilancia y control estricto por parte de las autoridades sanitarias.
La iniciativa no ha sido dictaminada todavía, por lo que las organizaciones enviaron una carta a la senadora Imelda Castro, presidenta de aquella Comisión, para pedir que se inicie el análisis.
El legislador de Morena Ricardo Monreal presentó una iniciativa similar en la Cámara de Diputados.
“La desclasificación de la naloxona permitiría ampliar su acceso, facilitar su distribución y fortalecer las capacidades de respuesta ante sobredosis por opioides en todo el país”, se lee en la misiva.
