El Instituto de Pensiones del Estado ha logrado convertirse en un factor de estabilidad política para el Gobierno del Estado. Cuando un pensionado recibe puntualmente su ingreso, cuando mantiene vigente su cobertura médica y cuando tiene certeza sobre su futuro político, la tensión social disminuye. Cuando eso no ocurre, los conflictos aparecen rápidamente. Por ello resulta indispensable comprender que el IPE no es únicamente una dependencia financiera (a la que hay que apoyar siempre, siempre). Es una herramienta de cohesión social. Es parte de lo que escribe este miércoles Luis Ramírez Baqueiro en sui Portal «Ventanaver». Foto de XEU Noticias. . Y el IPE está actual y afortunadamente en las mejores manos, en la persona del sensible, honesto y capaz Mtro. Octavio Lara Hernández.






