Durante casi un mes el equipo de fútbol que representó a nuestro país, en el torneo organizado por la FIFA, nos mantuvo en una burbuja de ilusiones que desgraciadamente ayer se esfumó y con ello, los mexicanos nos encontramos nuevamente expuestos a una realidad terca que nos muestra diversas aristas de una realidad envuelta en violencia e inseguridad; expuestos, más del 50% a la pobreza y pobreza extrema y al rezago social.
Pero hay un problema que resulta mayor: la contaminación de arroyos, ríos y cuerpos de agua, por la basura que generamos todos los mexicanos y por las aguas municipales que se descargan, sin que nadie lo impida o atienda, en los mismos cuerpos de agua.
Hoy, con la misma devoción, enjundia, unidad, derroche de un espíritu de mexicanidad , hasta el Mundial, no conocido; y con esperanza, los mexicanos debemos apoyar en impulsar a nuestros gobiernos municipales, al gobierno estatal y al federal para que, atendiendo este ingente problema que es la contaminación y que ha contribuido al calentamiento global y al cambio climático, destinen los recursos suficiente y necesarios para construir plantas de tratamiento de aguas residuales y plantas de tratamiento de Residuos Sólidos Urbanos y los colectores de aguas negras para retirar los drenajes de los arroyos y ríos; y, así, mitigar el efecto de los gases de efecto invernadero y restituir la capacidad regenerativa del suelo.
Complementariamente la reforestación en las altas montañas, cauces de arroyos y ríos y manglares, esteros y humedales, en general, permitirá absorber el CO2 tan dañino.
La presidenta de los mexicanos Claudia Sheinbaum Pardo y la gobernadora de todos los veracruzanos Rocío Nahle deben y pueden encabezar un gran proyecto de Restauración del Medio Ambiente, respetuosamente las apoyamos para enfrentar este gran reto, en el que debemos estar dispuestos a colaborar e impulsar.