Un motivo de gusto de este Mundial fue la idea del juego en equipo, pero equipo nacional. Durante los 24 días que duró la participación de México en el Mundial se fue dando un sentimiento que hace mucho no se sentía. Más fraternidad, nenos división, más entusiamo colectivo, menos polarización. Se pudo cambiar «brevemente» la narrativa. Es parte de lo que escriben en «Templo Mayor» de «Reforma». Foto de Facebook.






