La dependencia aclaró que este fenómeno no significa necesariamente que se registren las temperaturas más altas del año, ya que los valores máximos suelen presentarse durante mayo, previo al establecimiento de la temporada de lluvias.
La Conagua explicó que la canícula no afecta de manera uniforme a todo el país, ni tiene la misma duración o intensidad cada año. Generalmente se presenta en la vertiente del Golfo de México, incluida la península de Yucatán, además de algunas regiones del centro del país y las costas del Pacífico sur.
En México, la temporada de lluvias ocurre principalmente entre mayo y octubre, periodo en el que históricamente se concentra hasta el 80% de la precipitación anual. La excepción es Baja California, donde las lluvias se presentan durante el invierno.
El organismo detalló que durante el primer semestre de 2026 el país registró un superávit de lluvia de 7.9% respecto al promedio climatológico de 1991-2020. Asimismo, junio de este año fue el décimo noveno junio más húmedo desde que existen registros, iniciados en 1941.
Sin embargo, entre el 1 y el 15 de julio se observó una disminución de 8.7% en la precipitación respecto al promedio histórico, condición que favorece la aparición del periodo canicular en algunas regiones.
La Conagua señaló que predecir con precisión el inicio, la duración y la intensidad de la canícula continúa siendo un reto, debido a que su comportamiento cambia cada año. En algunos casos puede comenzar desde junio o prolongarse hasta septiembre.
Finalmente, destacó que la canícula es un fenómeno climático normal dentro del ciclo anual de lluvias y que su monitoreo resulta relevante para la planeación de actividades agrícolas, la gestión del agua y la prevención de riesgos para la salud, por lo que exhortó a la población a mantenerse informada mediante los pronósticos oficiales del Servicio Meteorológico Nacional.








