En la final de futbol, Pedro Porro lanzó un balón en profundidad hacia Nico Williams. El lo prolongó al interior del área, y Ferran Torres metió del gol del triunfo. El padre de Nico, don Félix Williams, había llegado, muchos años antes, a Pamplona, donde nació Nico, Venía procedente de Ghana y había cruzado el desierto del Sahara sin zapatos, pasó grandes sufrimientos pero lo logró. Cuando el árbitro pitó el final, Nico Willliams se tapó la cara. Sus padres, y su hermano Iñaki, en la gradas, lo miraban orgullosos. El gol fue de Ferran Torres. Pero el balón que llegó a sus pies venía de más lejos. Con información de El País/LaVanguardia lo subió al Facebook Ankr Inclán y nos los emvió Ytel Ortiz, lectora nuestra en España.








