Este sábado tuve el gusto de saludar en un desayuno al buen amigo francés Alan. Coincidimos en la entrada del restaurante y me dijo: «pasa, primero los ancianos».. Le pregunté cuántos años tenía y me respondió que 86. Le pregunté qué había hecho para llegar a esa edad en buenas condiciones de salud. Me respondió. «mi secreto es tomar dos copas diarias de vino tinto y comer dos huevos hervidos». Le dije: «ah, entonces vamos bien, eso ya lo hacemos». En foto con su esposa Chela Treviño y sobrinos de Zaida Llado.








