Este lunes circulábamos por la av, 20 de noviembre de esta capital y nos estacionamos frente al Monasterio Corpus Christi de la Monjitas. Al entrar. estaba un menesteroso tocando el timbre para llamar a la monjita que no se encontraba en el mostrador del negocio que ellas ttienen. Al llegar la monja, él le dijo: «quiero ver si me pueden dar un taco».. «Sí, pase por el lado izquierdo», le contestó la monja. Acto seguido procedí a adquirir una cajita con los tradicionales dulces de las Monjitas, así como una botella de rompope. Y como decía el ex-.director del IPE, Horacio Chagoyan: «fin de la película», cuando había que pasar a otro tema.








