El derecho a la desconexión digital y el descanso
El diputado José Braña Mójica argumenta que en México no existe ningún ordenamiento jurídico para prevenir, medir y erradicar la pobreza de tiempo. Por ello, propone crear un nuevo ordenamiento jurídico y modificar cuatro leyes más.
En la iniciativa plantea que le corresponde al gobierno federal formular y conducir la política nacional para prevenir la pobreza de tiempo, por lo que deberá diseñar el Índice Nacional de pobreza de Tiempo (INPT), así como emitir normas oficial de inspección laboral en materia de desconexión digital.
Especifica que el INPT será levantado y publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) cada dos años. Además, la Secretaría de Bienestar formulará la Estrategia Nacional contra la Pobreza del Tiempo.
También se prohíbe que los empleadores de los sectores público y privado requerir la atención de llamadas, correos electrónicos, mensajes o tareas operativas fuera de horarios formalmente establecidos. Ello para salvaguardar el derecho humano y laboral a la desconexión digital. En caso de no cumplirse con lo anterior, habrá sanciones administrativas.
Se propone reforma la Ley Federal del Trabajo para garantizar el respeto al derecho a la desconexión digital de los trabajadores al terminar su jornada laboral, por lo que los patrones deberán sancionar administrativamente dentro de la empresa cualquier conducta de hostigamiento digital o invasión del tiempo en horarios de descanso del trabajador.
¿Qué es la pobreza de tiempo y por qué afecta más a las mujeres?
La pobreza de tiempo es cuando una persona carece de tiempo necesario para el descanso, el autocuidado, la convivencia familiar, la recreación y el desarrollo personal, debido a la saturación de trabajo, tiempos de traslado y sobrecarga de actividades domésticas.
Esta condición de desigualdad que afecta desproporcionalmente a las mujeres, a la clase trabajadora precarizada y a los habitantes de las periferias metropolitanas.
“La imposibilidad de disponer de tiempo propio erosiona el tejido comunitario, destruye la salud mental, detona epidemias de trastornos del sueño, fatiga crónica, ansiedad y cardiopatías, y condena a millones de personas a una existencia puramente instrumental de subsistencia laboral”, se menciona en la iniciativa.
De acuerdo con datos presentados por el diputado federal, las mujeres mexicanas destinan en promedio hasta 50.4 horas semanales a las labores domesticas y de cuidados no remunerados; mientras, los hombres apenas aportan 16.4 horas.








